Poco antes de las dos de la madrugada, Caracas se despierta sobresaltada por una serie de explosiones, seguida del ruido de aeronaves volando a baja altitud. Imágenes y testimonios dan cuenta de columnas de humo cerca de instalaciones militares —en particular en La Carlota— así como de cortes de electricidad en varios sectores de la capital. Las primeras agencias confirman al menos siete detonaciones y sobrevuelos prolongados sobre la ciudad.
En ese mismo intervalo, los medios internacionales identifican impactos y focos de humo alrededor de instalaciones estratégicas (La Carlota y Fuerte Tiuna), mientras el gobierno venezolano denuncia una “agresión militar” dirigida contra sitios civiles y militares en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, declarando el estado de emergencia.
Videos difundidos en línea muestran helicópteros atribuidos a fuerzas especiales estadounidenses (160th SOAR, MH‑47 y posiblemente MH‑60) operando a muy baja altitud sobre la capital, en una secuencia que recuerda una operación de asalto: penetración, extracción y cobertura cercana.
Reconocimiento oficial y dispositivos de alerta
Washington no proporcionó de inmediato un informe detallado de la operación, pero varios medios y agencias estadounidenses informaron, poco después del amanecer, la afirmación presidencial: Donald Trump aseguró que se había llevado a cabo un “gran ataque” y que Nicolás Maduro y su esposa habían sido capturados y exfiltrados a Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses no precisaron en ese momento el lugar de detención ni la cadena exacta de ejecución.
En el plano de la seguridad, se emitió rápidamente una alerta oficial: la página web de la embajada estadounidense (que gestiona los asuntos venezolanos desde Bogotá) recomendó a los ciudadanos estadounidenses que permanecieran resguardados.
En la aviación civil, la FAA prohibió los vuelos comerciales estadounidenses sobre el espacio aéreo venezolano (FIR SVZM) debido a los riesgos derivados de la actividad militar, ampliando un nivel de vigilancia ya elevado desde finales de 2025 (Security Advisory NOTAM A0012/25).
El relato militar: una operación especial con sello estadounidense
Con el paso de las horas, la narrativa se fue precisando: la operación, denominada “Absolute Resolve”, habría movilizado una arquitectura aérea considerable (cazas, bombarderos, drones y helicópteros), junto con unidades de fuerzas especiales para una extracción selectiva. Publicaciones especializadas detallaron la presencia de MH‑47 Chinook y MH‑60 del 160th SOAR (“Night Stalkers”), aeronaves típicamente empleadas para infiltración y exfiltración en entornos urbanos hostiles.
Las secuencias grabadas en Caracas muestran helicópteros operando con una libertad operativa poco habitual en una capital equipada con defensas antiaéreas; fuentes locales mencionan incluso un disparo de MANPADS sin efecto perturbador significativo.
El marco jurídico y diplomático: una zona gris reivindicada
El gobierno venezolano calificó la acción como una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas y solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad. Responsables y expertos internacionales destacaron lo inédito de la captura extraterritorial de un jefe de Estado en ejercicio, y cuestionaron las bases jurídicas esgrimidas por Washington —una operación presentada como “law enforcement” respaldada por medios militares.
A nivel regional, Colombia pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad y alertó sobre posibles flujos de refugiados, mientras varios aliados de Caracas condenaron el ataque.
Comunicación estratégica y gestión de la información
A primera hora de la mañana, Donald Trump anunció que Estados Unidos “dirigirá Venezuela” de manera provisional, señalando una posible implicación en el sector petrolero; una postura que fue matizada posteriormente por otros miembros de su administración. Los equipos de verificación destacaron contradicciones y zonas de sombra (flujo de información en tiempo real, ausencia de notificación previa al Congreso, modalidades de transición poco claras).
Imágenes e infografías circularon ampliamente, incluidas fotografías no verificadas (por ejemplo, Maduro bajo custodia estadounidense), alimentando la batalla narrativa. Las redacciones recordaron repetidamente el carácter no verificado de ciertos materiales para evitar la desinformación.
Consecuencias petroleras: un choque… sin subida de precios (por ahora)
¿Por qué los precios no se disparan pese a un “evento extremo”?
Al inicio de la sesión asiática del lunes, el Brent retrocedió a unos 60–60,5 dólares, señal de que un superávit estructural y perspectivas de demanda débil pesan más que el temor a una interrupción inmediata del suministro.
Las grandes casas de análisis (Goldman Sachs, EIA) ya situaban 2026 en una franja deprimida (Brent medio entre 56–59 dólares), debido al exceso de oferta (proyectos de ciclo largo entrando en operación, prudencia de la OPEP+, crecimiento de la producción no-OPEP). El episodio venezolano se percibe como incapaz de alterar los fundamentos a corto plazo.
En otras palabras, la prima de riesgo geopolítico está en parte incorporada y compensada por un mercado excedentario; a corto plazo, la reactividad de la OPEP+ y la aplicación de sanciones influirán más en los precios que el evento en sí.
¿Qué podría cambiar una “americanización” del sector petrolero venezolano?
Si Washington reabre el upstream venezolano a sus grandes petroleras (ExxonMobil, Chevron, ConocoPhillips, etc.), el aumento de producción requerirá años y cuantiosas inversiones (infraestructura, mejoramiento del Orinoco, refinación y exportación). Los analistas prevén, en el mejor de los casos, una recuperación gradual y un efecto bajista retrasado sobre los precios—probablemente más allá de 2027.
Argelia frente al nuevo contexto del mercado
Impacto en el presupuesto argelino
En un escenario con Brent por debajo de 60 dólares, los ingresos de exportación de Argelia se reducen de forma mecánica, lo que restringe el margen fiscal y aumenta la necesidad de arbitrajes (gastos corrientes, inversión, subsidios). Las proyecciones de un Brent medio de 56 dólares en 2026 confirman un entorno exigente.
OPEP+ y el dilema de las cuotas
OPEP+ intensificó sus consultas a comienzos de enero para estabilizar un mercado debilitado; si los barriles venezolanos regresan más rápido de lo previsto, el grupo podría verse obligado a endurecer las cuotas. Para Argelia, esto representaría una “doble pena”: reducir (o congelar) volúmenes para sostener los precios, al tiempo que soporta precios bajos.
Palancas de mitigación para Argel (vías concretas)
- Coberturas tácticas sobre una parte de la producción (ventas a plazo, collars) para suavizar la volatilidad de ingresos.
- Impulso al gas: contratos a largo plazo de GNL, optimización de flujos por gasoducto y arbitrajes estacionales para compensar la debilidad del petróleo.
- Alianzas selectivas con majors estadounidenses ya presentes en Argelia, asegurando capital y know‑how—incluido offshore—sin comprometer el control estratégico.
- Disciplina fiscal: revisión de hipótesis de precios, priorización de proyectos de alto valor añadido y refuerzo de mecanismos anticíclicos (fondo de estabilización renovado).
Aspectos clave a vigilar en los próximos 7–10 días
- Texto exacto del NOTAM de la FAA y su posible extensión.
- Comunicación oficial estadounidense (Pentágono, Casa Blanca) sobre la arquitectura de la operación, su base legal y la gobernanza transitoria.
- Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU y posición de actores clave (Rusia, China, Colombia, Brasil).
- Señales de OPEP+ sobre un posible endurecimiento de cuotas.
- Evolución de los precios spot Brent/WTI en Asia y Europa.
Lectura estratégica: cinco enseñanzas principales
- Capacidad integrada de asalto: combinación de superioridad aérea, guerra electrónica, drones y helicópteros que confirma una doctrina estadounidense de captura en pleno entorno urbano.
- Ambigüedad jurídica deliberada: presentar la acción como “law enforcement” respaldado militarmente genera interpretaciones duales en derecho internacional.
- Operaciones informativas y control del tempo mediático: la difusión de imágenes no verificadas amplificó narrativas contrapuestas.
- Resiliencia del mercado: la ausencia de un alza fuerte refleja inventarios holgados y un exceso estructural de oferta.
- Argelia ante precios bajos: necesita gestionar un entorno sub‑60 dólares mediante coberturas, desarrollo gasífero y coordinación estrecha con OPEP+.
Conclusión
Para Argelia, el reto consiste en convertir este entorno deprimido en un incentivo para la disciplina y la optimización: asegurar flujos gasíferos, perfeccionar coberturas, reforzar alianzas técnicas y actuar dentro de OPEP+ para estabilizar un mercado cada vez menos sensible a choques geopolíticos puntuales.
Por Belgacem Merbah
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