Copa Africana de Naciones 2025 – Una competición con defectos: la CAF castiga a Argelia y protege a Marruecos
La CAN 2025 quedará como una de las ediciones más controvertidas de la historia reciente del fútbol africano. No por su espectáculo, sino por la flagrante desigualdad en el trato entre los participantes: una Argelia duramente sancionada y un Marruecos, país anfitrión, sistemáticamente protegido.
Los hechos son claros, documentados y obstinados: la CAF eligió a su objetivo.
1. Argelia, golpeada con sanciones ejemplares — y desproporcionadas
Tras el partido de cuartos de final Argelia–Nigeria del 10 de enero de 2026, la CAF impuso a la Federación Argelina de Fútbol una avalancha de sanciones sin precedentes:
- Suspensión de Luca Zidane por dos partidos (clasificatorios CAN 2027)
- Suspensión de Rafik Belghali por cuatro partidos, incluidos dos con suspensión condicional
- Multas por un total de unos 100.000 USD, desglosadas en:
- múltiples tarjetas amarillas (5.000 USD),
- comportamiento inapropiado de jugadores y oficiales (25.000 USD),
- uso de bengalas (5.000 USD),
- lanzamiento de objetos (5.000 USD),
- incumplimiento de normas de seguridad (10.000 USD),
- gestos ofensivos de aficionados (50.000 USD).
Este conjunto de sanciones acumuladas y máximas es extremadamente raro en la historia de la CAF.
La FAF anunció de inmediato un recurso, denunciando una decisión desmesurada.
Argelia se convierte así en el único país de la CAN 2025 afectado por un arsenal disciplinario de tal magnitud.
2. Ante los escándalos del torneo, la CAF mira hacia otro lado: Marruecos sigue intocable
Mientras las sanciones contra Argelia están detalladas y bien documentadas, los incidentes que han involucrado a Marruecos — masivos, visibles y ampliamente mediáticos — no han derivado en ninguna medida disciplinaria conocida.
A. Escenas indignas en la final: cero sanciones
Ante las cámaras de todo el mundo, jugadores marroquíes y recogepelotas acosaron repetidamente al portero senegalés Édouard Mendy para arrebatarle su toalla:
un comportamiento antideportivo, humillante e inaudito a este nivel.
Resultado: ninguna sanción pública conocida.
B. Poner en peligro a la delegación senegalesa
Dos días antes de la final, la Federación Senegalesa y el seleccionador Pape Thiaw denunciaron la ausencia de un dispositivo de seguridad adecuado, dejando a jugadores y cuerpo técnico atrapados en una multitud incontrolada en la estación de tren de Rabat.
Resultado: ninguna sanción conocida.
C. Una cadena de polémicas arbitrales
El torneo estuvo marcado por una serie de errores arbitrales muy comentados:
- penales no señalados a favor de varios equipos contra Marruecos,
- decisiones controvertidas en la propia final: un gol senegalés anulado, seguido inmediatamente por un penalti concedido a Marruecos.
Aunque algunos elementos pertenecen al ámbito de la interpretación deportiva, sorprende que la CAF no haya mencionado ninguna investigación ni revisión disciplinaria.
3. La imagen de un Marruecos protegido: premiado incluso en la derrota
La elección de Walid Regragui como “mejor entrenador del torneo”, pese a las críticas en la propia prensa marroquí, plantea interrogantes.
No existe ninguna explicación objetiva conocida que justifique esta distinción, lo que refuerza la percepción de un gesto político más que deportivo.
El mensaje es claro:
Marruecos no debe perder, ni siquiera cuando no gana.
4. Una asimetría que desacredita a la CAF
A la luz de los hechos establecidos y disponibles:
- Argelia es el único país sancionado de manera masiva y sistemática.
- Marruecos, pese a varias controversias importantes, no ha recibido ninguna medida disciplinaria conocida.
- Las decisiones de la CAF moldean el relato público, atribuyendo la responsabilidad del “caos” a Argelia y protegiendo la imagen del país anfitrión.
En Canal+, el periodista Nabil Djellit resumió el sentimiento general:
«Los argelinos pueden aceptar la derrota; lo que no aceptan es un arbitraje que no está a la altura.»
Y concluyó, con ironía:
«Voy a buscar mi toalla.»
Una referencia directa a uno de los escándalos más emblemáticos de esta CAN.
Conclusión: una CAN que plantea un problema de credibilidad
La CAN 2025 dejará la imagen de una competición en la que:
- la sanción no fue un instrumento de justicia, sino de control del relato,
- Argelia fue utilizada como chivo expiatorio,
- Marruecos se benefició de una indulgencia total,
- la CAF perdió parte de su autoridad moral.
Cualquier análisis honesto, factual y riguroso conduce a la misma conclusión:
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